El estadio Enrique Roca de Murcia vivió una tarde mágica en la que 15.028 aficionados murcianistas disfrutaron de una victoria memorable de su equipo frente al Atlético madrileño por 2-1. La afición respondió como en las grandes ocasiones, tiñendo las gradas de grana y empujando sin descanso durante más de los 90 minutos.
El encuentro comenzó con intensidad, con un Real Murcia valiente que no se dejó intimidar por la entidad del rival. Fruto de esa ambición llegaron los dos primeros tantos locales en la primera mitad, desatando la euforia en las gradas. El Atlético reaccionó tras el descanso y logró recortar distancias, poniendo emoción al tramo final.
Sin embargo, el conjunto murcianista no bajó los brazos y, espoleado por su público, logró aguantar el resultado de 2-1 hasta el final
Tras el pitido final, jugadores y aficionados celebraron juntos un triunfo que refuerza la moral del equipo y confirma la fortaleza del Enrique Roca como un auténtico fortín. Una tarde para el recuerdo de los 15.028 murcianistas que nunca dejaron de creer.


