El encuentro disputado ayer entre el Real Murcia y el Marbella tuvo un emotivo momento antes del inicio del partido con un homenaje a la Federación de Peñas Huertanas de la Región de Murcia, en un acto que unió fútbol y tradición murciana en el Estadio Enrique Roca de Murcia.
En la previa del encuentro, el club grana quiso reconocer la labor que realizan las peñas huertanas en la conservación y difusión de las costumbres y la cultura popular de la huerta murciana. Estas asociaciones mantienen vivas tradiciones que forman parte de la identidad de la ciudad y de celebraciones tan emblemáticas como el Bando de la Huerta.
El momento más destacado del homenaje fue el saque de honor, que estuvo a cargo de Alba Franco, actual Reina de la Huerta 2025. Su presencia simbolizó la unión entre el deporte y las tradiciones de Murcia, en un gesto cargado de significado para la afición que acudió al estadio.
Con este reconocimiento, el club murcianista quiso poner en valor el papel cultural de las peñas huertanas y reforzar el vínculo entre el equipo y las raíces de la ciudad, en una previa que combinó el ambiente futbolístico con la esencia de la huerta murciana.


