El fútbol base del Real Murcia vuelve a dar una alegría mayúscula. El Benjamín A grana se ha proclamado campeón de liga de manera matemática tras una temporada sobresaliente, certificando el título a falta de dos jornadas para la conclusión del campeonato.
El equipo dirigido por Antonio Villa culminó el objetivo este fin de semana con una contundente victoria por 5-1 frente a EF Alhama, un resultado que refleja la superioridad mostrada por los murcianistas durante todo el curso, a 11 puntos del FC Cartagena, segundo. Regularidad, compromiso y un juego colectivo brillante han sido las señas de identidad de un grupo que ha competido al más alto nivel desde el inicio.
Tras confirmarse el campeonato, el técnico destacó el trabajo conjunto: “Estamos muy contentos por los niños porque se lo merecen. Esto es un trabajo de todos”. Unas palabras que resumen el espíritu de una cantera que sigue creciendo.
La celebración sobre el césped fue el fiel reflejo de una temporada inolvidable. Entre sonrisas, abrazos y cánticos, los pequeños campeones disfrutaron de un logro que recompensa meses de esfuerzo y dedicación.


