El centrocampista brasileño Gregory Correa, uno de los capitanes del Real Murcia C, ha valorado la temporada del equipo tras conseguir el ascenso a Preferente en su primer año defendiendo la camiseta grana. El futbolista, llegado a través del programa de formación internacional del club, ha destacado la importancia del logro colectivo y el crecimiento que ha experimentado desde su llegada a España.
Gregory reconoció que formar parte del Real Murcia ha supuesto una experiencia muy especial desde el primer día. «Para mí es un orgullo enorme estar en un club tan grande. Desde que llegué, todas las personas me han ayudado mucho y eso ha hecho que este año sea muy especial», señaló.
El brasileño también habló sobre el proceso de adaptación a una nueva cultura y a un nuevo idioma. «Al principio no fue fácil por la cultura y el idioma, pero mis compañeros, los entrenadores y toda la gente del club me ayudaron mucho. Hoy me siento mucho más integrado y muy contento aquí», explicó.
Sobre las diferencias entre el fútbol español y el brasileño, Gregory destacó el componente táctico y físico que ha encontrado en España. «En Brasil hay muchas más situaciones de uno contra uno, mientras que aquí se exige mucho más el juego posicional y la táctica. Además, creo que es un fútbol más físico», afirmó.
En el plano individual, el centrocampista completó una notable temporada con ocho goles, una cifra destacada para un jugador de su posición. Sin embargo, quiso poner el foco en el equipo. «Soy mediocentro y tengo que hacer otras cosas antes que marcar goles, pero ha sido muy especial poder ayudar de esa manera. Nunca me marqué una cifra antes de empezar la temporada», comentó.
El ascenso conseguido por el Real Murcia C tuvo como punto culminante unos play-offs en los que el equipo mostró un gran nivel competitivo. Para Gregory, la clave estuvo en el trabajo realizado durante toda la temporada. «El cuerpo técnico y todos los jugadores han sido fundamentales. Llegamos preparados y con mucha confianza. Sabíamos que eran partidos muy importantes para el club y creo que hicimos una gran eliminatoria», explicó.
Además del éxito con el filial grana, Gregory también pudo dar un paso más en su progresión al debutar con el Imperial. «Es un sueño que traje desde Brasil. Tener minutos y entrenar con el filial me da todavía más ganas de seguir trabajando y mejorando», aseguró.
Como uno de los capitanes del equipo, el brasileño asumió un papel importante dentro del vestuario, especialmente en una plantilla con numerosos jugadores jóvenes. «Ser capitán es una gran responsabilidad. Intenté dar confianza a todos los compañeros y ayudar a los más jóvenes en los momentos importantes de la temporada», indicó.
Otro de los aspectos más especiales del curso ha sido compartir la experiencia con su hermano Filipe. «Mi familia está muy orgullosa de nosotros. Estamos en otro país, con una cultura diferente, y poder vivir todo esto junto a él es algo magnífico y muy especial para mí», destacó.
Por último, Gregory valoró la temporada con sobresaliente en el aspecto colectivo. «Como equipo, la nota es un 10 porque conseguimos el ascenso. Personalmente me pondría un 8 porque todavía tengo muchas cosas que mejorar, pero seguiré trabajando duro para la próxima temporada», concluyó.


