El capitán del Real Murcia Imperial reapareció en su primer partido de la temporada, después de una larga recuperación de la rotura de ligamento cruzado. “Cuando tienes una lesión así, lo más importante es la cabeza”, afirma.
El Real Murcia Imperial ganó al Lorca Deportiva con un gol de Antonio Armenteros, que reapareció tras más de un año de baja por una lesión de ligamento cruzado. El jugador disputó así su primer partido de la temporada y lo hizo cumpliendo el sueño que le había acompañado durante todo su proceso de recuperación: “Es lo que llevaba soñando desde que me lesioné, volver y marcar el gol de la victoria y dar los tres puntos al equipo”.
Armenteros recuerda que, en el mismo momento de la lesión, ya intuía la gravedad. No tenía diagnóstico, pero por cómo fue la acción y lo que sintió, sabía que algo le pasaba en la rodilla.
Un camino duro
Los primeros días tras la operación fueron los peores, reconoce que no podía ni levantarse de la cama y que había perdido las ganas de comer. Con el tiempo, empezó a notar la evolución: “Ves los pequeños cambios, que son los que te impulsan a mejorar cada día y a seguir adelante”.
En ese proceso fue fundamental su entorno. Armenteros quiso agradecer el apoyo de su familia, sobre todo de sus padres y hermanos, y de sus amigos más cercanos, que iban a su casa a acompañarle y le ayudaban a desconectar de la lesión.
Capitán desde fuera
La lesión le obligó a vivir desde la grada una temporada histórica para el club, la del ascenso del Real Murcia Imperial a Segunda Federación, en la que había sido uno de los capitanes. Aun sin poder ayudar sobre el césped, mantuvo su papel en el vestuario: animaba a los compañeros que no jugaban para que siguieran enganchados al grupo. “Un equipo es lo que asciende, no ascienden varios jugadores solos”.
El reto de la permanencia
Con el Imperial ya en Segunda Federación, el jugador admitió que el equipo ha empezado de manera irregular, algo que considera lógico en un grupo muy joven que debe adaptarse a una categoría exigente. Aun así, confía en que los resultados llegarán: “Tenemos muchas ganas y mucha hambre de comernos esta categoría”.
Para lograr la salvación, Armenteros cree que la clave está en la unión del vestuario: “Nos tenemos que hacer fuertes para sacar el objetivo adelante”. Y se mostró convencido de que, con el equipo que tienen y el buen grupo que forman, lo conseguirán.
Objetivo: ir poco a poco
A nivel personal, el jugador quiere recuperar sensaciones sin prisas, aunque con la ambición de ganar protagonismo de forma progresiva. Es consciente de lo difícil que es volver de una lesión así. Pero tiene claro su papel: “Sé que soy un jugador importante en el equipo y tengo que demostrarlo en el campo”.
Un mensaje para quienes están lesionados
Armenteros terminó con un consejo para los futbolistas que atraviesan una lesión larga: que no se rindan y sean constantes, porque mejorar un poco cada día da resultados a la larga. “Por mucho que te diga la gente, ellos no viven lo que tú has vivido, y eso solo lo sabe uno”, concluyó, antes de pedirles que sean fuertes de cabeza.


