El Real Murcia arrancó un empate de mérito en su visita al Villarreal B (1-1) en un partido marcado por la expulsión de Palmberg en la segunda mitad y por el ejercicio de resistencia grana en la última media hora. En la rueda de prensa posterior, Curro Torres valoró el esfuerzo de los suyos y dejó claro que, aunque el punto “no es suficiente”, sí debe darse por bueno “tal y como se ha puesto el partido”.
“Creo que es un punto muy trabajado por nuestra parte”, comenzó el técnico. El equipo no entró bien al encuentro y encajó “un gol muy evitable”, según el entrenador, que lamentó los “pequeños detalles” que facilitaron transiciones peligrosas del filial amarillo durante la primera mitad. Con el paso de los minutos, eso sí, el Murcia fue creciendo: “Empezamos a estar mejor con balón y a controlar más esas situaciones”.
El descanso sentó bien a los granas. “La segunda parte la hemos empezado bastante bien. Teníamos más dominio y jugábamos más en campo rival”, explicó Curro Torres. Sin embargo, cuando el equipo parecía asentado, llegó la acción que cambió el guion: la expulsión. “No sé hasta dónde hubiésemos podido llegar en igualdad numérica, pero la roja nos condiciona”, apuntó.
Rigurosa expulsión
El técnico fue claro al valorar la jugada: “Para mí es muy clara… pero para amarilla. No es voluntaria y no es suficiente como para roja”. Aunque entendió que el árbitro apreciara contacto, insistió en que debía valorarse la intencionalidad. “Lo que no me gusta es que se diga que nos podemos equivocar. En eso no te puedes equivocar, porque nos condiciona muchísimo”, subrayó.
Con uno menos, el Real Murcia dio un paso al frente en sacrificio y solidaridad. “El equipo ha trabajado y se ha sacrificado. No recuerdo ocasiones claras del Villarreal en esa última media hora y eso es una buena noticia”, destacó. También reconoció que faltó presencia ofensiva para hacer daño en los contragolpes.
De menos a más y con margen de mejora
Curro Torres hizo balance general del encuentro y del momento del equipo, que sigue en proceso de adaptación a sus ideas: “Llevamos muy poco tiempo. Ellos tienen que adaptarse a mí y yo a ellos”. Pese a ello, valoró la progresión durante el partido: “Hemos ido de menos a más. Me gustaron los últimos 10-15 minutos de la primera parte y el inicio de la segunda”.
El entrenador incidió en la necesidad de mejorar en la defensa del área —“no me ha gustado el gol que nos han encajado, es demasiado sencillo”— y en la generación de más peligro arriba, especialmente en contextos de inferioridad.
En el plano táctico, explicó la apuesta por abrir el campo y dar altura a los laterales, como Jorge Mier, para atacar por fuera: “El espacio hoy estaba por banda, con Cristo y Jorge. Nos ha costado entenderlo al principio, pero cuando lo hemos hecho nos hemos acercado más al área y ha venido el gol”.
“No veníamos a por el punto”
Pese a valorar el empate, el mensaje final fue ambicioso: “No veníamos a buscar el punto. Nuestro objetivo en cada partido es conseguir los tres”. Con todo, dadas las circunstancias, el técnico concluyó que el empate debe reforzar al grupo: “Tal como se nos había puesto la última media hora, hay que darlo por bueno. Es un punto trabajado, fruto del esfuerzo de todos, los que empezaron y los que salieron del banquillo”.


