El técnico grana valora la victoria ante el conjunto mazarronero, pero advierte de que al equipo todavía le falta “punch” y reclama mantener la intensidad independientemente del rival
El Real Murcia avanzó en la Copa Federación tras imponerse al Mazarrón, aunque la victoria no dejó completamente satisfecho a Sergi Guilló. El entrenador grana destacó los aspectos positivos del encuentro, especialmente durante la primera mitad, pero puso el foco en la necesidad de que su equipo mantenga un mayor ritmo y exigencia durante los 90 minutos.
“Nos tenemos que meter en la cabeza que esto ya también es competición”, señaló Guilló en rueda de prensa. El técnico consideró que el equipo atacó bien el bloque bajo del Mazarrón en la primera parte y generó numerosas ocasiones, aunque echó en falta mayor precisión en el último pase, el centro y la toma de decisiones.
Guilló lamentó especialmente el descenso de ritmo tras el descanso. Aunque reconoció el mérito del Mazarrón, un rival de dos categorías inferiores que afrontó el encuentro con mucha ilusión, insistió en que el Real Murcia debe “castigar más al rival” y no conformarse con el desarrollo del partido. Para el entrenador, al equipo todavía le falta ese “punch” que considera necesario para afrontar los próximos compromisos.
“Físicamente estamos muy bien”
En el apartado físico, Guilló se mostró tranquilo. El técnico aseguró que el equipo está en buenas condiciones y descartó que el problema observado durante algunos tramos del partido tenga que ver con la preparación física. Su preocupación pasa más por conseguir que el Real Murcia reduzca el tiempo de posesión del rival y sea capaz de ejercer una presión más eficaz.
“Físicamente estamos muy bien”, afirmó, aunque reconoció que en determinadas situaciones el equipo permite al rival salir y eso obliga posteriormente a realizar esfuerzos hacia atrás.
El UCAM, próximo objetivo
La Copa Federación ya tiene un siguiente objetivo marcado: el duelo del miércoles frente al UCAM. Guilló aseguró que el Real Murcia afrontará la cita “con la máxima ilusión” y con la intención de llegar lo más lejos posible en el torneo.
El entrenador adelantó, además, que las rotaciones propias de la pretemporada quedan atrás. Ante el UCAM se elegirá “el mejor once posible” en función del estado de los jugadores y el objetivo será claro: ganar y seguir avanzando. La competición tiene, además, el aliciente de pelear por una plaza en la Copa del Rey.
Guilló también restó importancia a la presión que pueda existir sobre el Murcia por enfrentarse a rivales de menor categoría. “Nosotros jugamos cada partido, ya sea de pretemporada o de Copa (…) para ganar”, explicó, defendiendo que el torneo debe afrontarse con la misma seriedad que la Liga.
Alonso gana peso como recurso en el centro del campo
Uno de los nombres propios de la rueda de prensa fue Alonso. Guilló explicó que el futbolista está asumiendo un perfil algo diferente al que desempeñó anteriormente, con una mayor responsabilidad defensiva cuando comparte centro del campo con jugadores como Palmer, Mollejo o Javi Mier.
El técnico se mostró especialmente satisfecho con su evolución durante la pretemporada y destacó que el equipo ha ganado con él un recurso capaz de actuar tanto de ‘6’ como de ‘8’. Eso sí, considera que todavía debe mejorar su agresividad en los duelos, un aspecto que, según Guilló, ha evolucionado favorablemente en los últimos partidos.
Respecto a los jugadores que arrastran molestias, Guilló indicó que Óscar está bien y que espera poder dar minutos a Flakus, que comenzó a trabajar con el grupo el viernes. Sobre Cristo, explicó que las molestias en la zona del glúteo no parecen revestir gravedad y confía en que pueda estar disponible el miércoles. Las bajas que prevé son Mollejo, Juanto y Chema.
Una salida de balón con tres que puede mantenerse
Otro de los aspectos tácticos abordados fue la construcción desde atrás con tres futbolistas. Guilló reconoció que es una fórmula que le gusta utilizar y que puede variar en función del rival y de los jugadores disponibles.
El entrenador explicó que durante la pretemporada han probado diferentes alternativas para determinar quién ocupa ese tercer hombre en la salida de balón y cómo puede servir para superar la presión rival. En función del análisis de cada adversario, podrá ser un lateral o un centrocampista quien complete esa estructura.
Movilidad para no ser previsibles
Guilló también puso en valor la movilidad de los jugadores ofensivos. Considera que los futbolistas situados en el último cuarto de campo son fundamentales para acelerar las acciones y que el objetivo es generar diferentes estructuras para dificultar el trabajo defensivo de los rivales.
En ese sentido, destacó a Busto, al que vio demasiado retrasado en algunos momentos, pero que cuando mantuvo su posición fue capaz de generar situaciones peligrosas. También resaltó a Meca, que volvió a marcar después de actuar por la izquierda.
“No ser previsible” es una de las claves de la propuesta de Guilló. El técnico quiere que los rivales no sepan con facilidad cómo defender al Real Murcia y considera que la movilidad y la aparición de jugadores fuera de sus posiciones habituales pueden ser determinantes.
“Todavía nos queda mucho porcentaje”
Pese a la victoria, Guilló considera que el equipo todavía está lejos del nivel que pretende alcanzar. El entrenador explicó que el crecimiento no es únicamente futbolístico, sino también mental: quiere que sus jugadores comprendan que deben exigirse al máximo independientemente del marcador o de la entidad del rival.
Para Guilló, respetar al contrario no significa jugar de una determinada manera cuando el partido está encarrilado, sino mantener la presión, apretar tras pérdida y seguir llegando al área.
El técnico reconoció que ese aspecto todavía no está plenamente conseguido y recordó que el Real Murcia ha bajado su nivel en algunas segundas partes durante la pretemporada. De hecho, señaló que el mejor encuentro del equipo llegó ante el Albacete, precisamente el rival de mayor entidad al que se han enfrentado.
Su mensaje final fue claro: el escudo por sí solo no gana partidos. “Nosotros tenemos que seguir insistiéndole al jugador que se tiene que exigir al máximo en cada momento del partido, ya igual como vaya el marcador, cual sea el rival”, concluyó Guilló.


